jueves, 29 de noviembre de 2007

Ocultando patentes

Para evitar las multas fotográficas por mal estacionamiento, se ha hecho costumbre en la Ciudad de Buenos Aires tapar las patentes de los autos con un trapo, una madera, un trozo de cinta, un papel o lo que se tenga al alcance de la mano. La verdad, es que personalmente hay dos cosas que me indignan: en primer lugar que haya gente tan pelotuda como para hacer eso, y en segundo lugar que los policías y agentes de tránsito no tomen medidas al respecto.

A esas personas que son tan pero tan piolas como para tener ese tipo de actitudes, me gustaría preguntarles qué ejemplo les están dando a sus hijos: “Nene, en este país vos tenés que hacer lo que querés, como papi.”. Realmente me dan mucha pena; no se dan cuenta de que si Argentina está así, es porque gente como ellos en mayor o menor escala hacen e hicieron cosas similares.

Motivación

Si bien hace ya 72 años que Discépolo escribió Cambalache, su letra parece hoy en día más actual que nunca. ¡Cuántas veces el honrado habrá pasado por tonto y el tonto por honrado!

Para salir de ese lodo en el que nos encontramos, es necesario que cada quien ocupe el lugar correcto. Y ello es responsabilidad de todos, y por ende debe ser un compromiso de todos.

La idea de este blog es que cada uno pueda expresar sus ideas, pensamientos, quejas, etc… tendientes a crear una conciencia colectiva. Aquella que lamentablemente se perdió hace ya mucho tiempo.